Descripción
Fernando VI (1746-1759). 8 escudos. 1751. Santiago. J. (Cal-824). (Cal onza-644). Au. Excelente acuñación. Pleno brillo original y precioso color con un ligero tono que acentúa su atractivo visual. Encapsulada por NGC como MS 62.
Las onzas de Santiago y el Tesoro de Uruguay. La ceca de Santiago fue la penúltima ceca fundada por los Borbones. Chile había reclamado durante mucho tiempo el derecho a acuñar su propia moneda, al menos desde 1548, pero no fue hasta los últimos años del reinado de Felipe V que se estableció la ceca de Santiago. Esto fue posible gracias a un ciudadano de la ciudad, Francisco García de Huidobro, natural de Burgos, quien se ofreció a financiar toda la empresa en 1741. Esto condujo a la creación formal de la nueva ceca mediante Real Decreto el 1 de octubre de 1743, y Huidobro recibió el título de Tesorero Permanente de la institución. Se le encomendó su gestión, cubriendo todos los gastos y recibiendo una parte de las ganancias. La acuñación comenzó poco después, tras el traslado de gran parte del equipo y el personal desde España, siendo la primera moneda una pieza de oro de 4 escudos fechada en 1749. En reconocimiento a su labor, Huidobro recibió el título de Marqués de la Real Casa de la Moneda en 1760 por parte del nuevo rey, Carlos III. De la primera etapa de la ceca de Santiago, bajo el reinado de Fernando VI, procede esta colección de onzas, que incluye piezas de cada año de producción entre 1750 y 1760. Estas monedas presentan el primer y el tercer busto del rey, con diversas variantes en el reverso e incluso diferencias de tamaño. Hasta 1758, la ceca de Santiago utilizó cospeles más pequeños que otras cecas y conservó la Orden Heráldica del Toisón de Oro – Orden del Espíritu Santo. Muchas de las onzas de principios del reinado de Fernando VI que han aparecido en el mercado fueron recuperadas del naufragio de Nuestra Señora de la Luz, que se hundió en el Río de la Plata frente a las costas de Montevideo en 1752.





